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Sunday, January 24, 2010

Caso: Vendo, pero sigo


Una sociedad limitada tiene un patrimonio repartido así: Socio A, 60%, socio B, 30% y socio C, 10%. B decide vender su participación a A, se formaliza en la junta de socios y queda aprobado en acta; se firma un acuerdo con el precio de compra por 3000 y A, quien a su vez es el representante legal, dice a B, que previa consulta con C, en los días siguientes le informará cómo pagará. A los pocos días A le comunica a B que el pago lo hará la empresa con algunos activos. Es decir, pagará con un lote, unas cuentas por cobrar y efectivo. La firma haría los asientos contables para que A asumiera el pasivo por los pagos que hiciera la firma a B de modo que los intereses de A y C queden protegidos. B considera que como quien paga es la firma, si recibe un activo debe descontarse de su valor el 30% porque esa es su participación. Por ejemplo, si recibe 100, él declara que ha recibido menos de esa suma. En este caso no se discute lo jurídico de la operación sino lo financiero. Lo jurídico es importante, pero aquí se quiere enfocar sólo el aspecto financiero.
En pocas palabras, B pretende que después de acordado el precio, la suma pactada no es la correcta porque la paga la firma. Según él, la suma que debe pagarse debería ser mayor. Su argumento es que al ser socio de la empresa, de cada pago que recibiera, el 30% es plata suya. Esto es, que en lugar de la suma acordada de 3000 se le debía pagar 3900. El efecto neto es que B quien vendió el 30% de su participación en 3000, resulta recibiendo 39% del valor del patrimonio de 10000 y por tanto, A y C quedarían con el equivalente a una participación de 61% o sea, 6100. Así, al retirarse B que tenía 30% del patrimonio, el nuevo patrimonio no es de 7000 sino de 6100. 
¿Desde cuándo B deja de ser socio? ¿Sigue siéndolo después de firmado el acuerdo? ¿Se puede ser socio de una firma con derechos iguales a su participación sobre los activos, pero no sobre los pasivos? ¿El valor de la participación de B cambia dependiendo de quién pague? ¿Puede reclamar el 30% adicional sobre los pagos recibidos? ¿El resto de los socios debe perder 900? Quién compra ¿la firma o el socio A? Si la firma recompra a B en lugar de pagar en nombre de A, ¿debe B recibir el 30% extra?
¿Sobre qué poseen los socios un porcentaje? ¿B es dueño de los activos o sólo es dueño del patrimonio? Si la firma tiene deuda ¿se puede pretender que un socio participe de los activos en el mismo porcentaje en que participa del patrimonio? ¿Se viola el principio de partida doble y se ignora la aritmética? ¿Una vez que un socio acuerda un precio por la totalidad de su participación debe incumbirle el origen de los fondos con que se le pague?
Parece que la pretensión descrita es práctica común en estas negociaciones. Este caso real simplificado y con cifras ficticias le da a la academia un tema de reflexión: ¿Lo que ocurre en la práctica es siempre lo deseable? ¿Le damos la verdadera dimensión a lo que se hace en las empresas? ¿Debe tomarse como ejemplo de lo que debe hacerse? ¿Podrían nuestros estudiantes perjudicarse en su proceso de aprendizaje si se enfrentan a unas prácticas en la empresa que contradicen lo que se enseña en la universidad?

12 Comments:

Blogger Fernando Garcia Muñoz said...

Profesor Ignacio.

Una vez definido el precio de negociación del 30% , formalizado en un acuerdo privado y protocolizado, el socio B, no puede reclamar ningún valor adicional, ni mucho menos de donde salga el dinero; La pretensión del socio B en mi concepto no es legítima. Es más, el socio A supuestamente endeudaría la empresa a largo plazo, para pagarle al socio B y este socio esa nueva deuda no debería afectarle.

Atte.


Fernando García Muñoz

Profesor Ignacio, buenos días.

El caso me parece importante y de la vida real.

Recientemente observe un caso parecido, con la mala suerte que al querer pagar al otro accionista la parte acordada, la disposición de recursos se hizo del capital de trabajo y afecto la operación de la misma y los sobrecostos financieros generados y otros costos de quiebra, finalmente se llego a una insolvencia y hoy en día, aterrizo en una incertidumbre financiera, procesos jurídicos, efecto social a clientes, proveedores, empleados, Dian, etc.

Interesante el caso y lo analizaremos en el curso de finanzas corporativas

Gracias

Fernando García Muñoz

6:54 AM  
Blogger EDM said...

Estimado profesor Velez,

Me ha dejado encandilado su caso y me permito reflexionar al respecto. Me da la impresion que los activos de las empresas representan sus posesiones. Siguiendo el principio contable-juridico de entidad separada, es cierto lo que usted dice que la propiedad de los acvtivos es de la empresa, salvo el caso de ultima instancia en que activos y pasivos, por extension, pueden considerarse tambien parte de la propiedad de los dueños (accionistas).

Reflexiono a la inversa: si solo la parte del activo que es financiado por el patrimonio fuera de los dueños (que poartaron el capital social, por ejemplo), entonces ¿de quièn sería la parte del activo financiada por deuda? No es ciertamente propiedad de los acreedores según mi punto. En adición, puede ser imposible determinar què activos se compran con patrimonio y quá parte con deuda.

Además.incluso si se pudiera, los activos financiados con deuda se lograron financiar así por la presencia de los socios (imagine que el socio B es por ejemplo Hernando de Soto o Carlos Slim, claramente se abrirían puertas al levantamiento de deuda que no se abrirían solamente con el socio A, si este es un señor de la media poblacional).

Por eso mi planteamiento es que todo el activo es propiedad de la empresa, y por extensión, tendría que considerarse propiedad de los accionistas. En tal caso, estarìa coincidiendo con la postura del socio B. Y la reducción del 70% al 61% del socio A serìa el costo financiero de haber realizado la operación de compra a través de los propios activos de la firma, ya que en su mejor alternativa habrìa tenido que financiarse con un banco u otro mecanismo externo a la empresa.

Defiendo con alta convicciòn este argumento, pero no descarto que puedo estar equivocado con este argumento, en cuyo caso, me gustaría mucho su explicación a base de la postura antagónica que usted plantea.

Muchos saludos,

Eugenio D´Medina Lora
Lima, Perú

7:15 AM  
Blogger ENRIQUE said...

Estimado Ignacio

Muy interesante el debate de lo que planteas. Permiteme que te mande estos comentarios desde España.


HABITUALIDAD DE LA OPERACIÓN. Desde luego que la operación que se comenta es una forma muy corriente de realizar las adquisiciones. En literatura contable habitualmente se denominan “deedmed acquisition”, es decir, “asimilables a adquisiciones”. También se presenta la operación inversa, “deemed disposal” (asimilable de una venta), si por ejemplo un socio A tiene un 60% del capital de la sociedad X, y esta amplia capital que suscriben terceros, por lo que A reduce su participación al 40%, perdiendo el control, la operación es en esencia una venta, y así es cómo se contabiliza. En la Norma Internacional de Información Financiera Nº 3 (párrafo 43) se refiere al caso de adquisiciones de control sin contraprestación por los accionistas.


REVISIÓN DE PRECIO. Con independencia del tema legal, que no se discute y que se estará a lo acordado entre las partes conforme a la autonomía de las voluntades, desde un punto de vista financiero, no tiene sentido la pretensión del vendedor de que es acreedor del 30% del valor de una empresa, ya que en la valoración no ha tenido en cuenta la prima de control, (o el descuento por no control). La NIIF 3, combinaciones de negocios, se refiere expresamente a que en compra venta de paquetes de acciones (u otros títulos de patrimonio) no es lineal por acción.

Además en la liquidación por activos no se le estaría abonado el denominado “goodwill” (que en España llamamos “fondo de comercio”, y en otros países como Colombia llaman “crédito mercantil”). Recientemente, en España, este problema se ha puesto de manifiesto en una operación muy parecida de la empresa EL CORTE INGLÉS (cadena de grandes almacenes). Conforme a los estatutos de la sociedad, si unos socios deciden marcharse, la sociedad les compra las acciones al valor razonable. Unos socios que pidieron que les liquidaran las participaciones les valoraron sus participaciones sin tener en cuenta el “goodwill”, lo que ha llevado a distintos contenciosos judiciales. Puede verse en: http://www.elmundo.es/mundodinero/2009/12/29/economia/1262097901.html)

El precio justo es el valor que pacten comprador y vendedor, y al vendedor, desde un punto de vista financiero, lo único que le ha de importar al vendedor es que el valor de la contrapartida recibida, no de quien proceden los fondos, salvo que la composición o procedencia de los bienes afecte al valor neto de los flujos de caja(por ejemplo si va a tener una mayor o menor tributación).

CUANDO SE PIERDE EL CARÁCTER DE SOCIO. Depende de cómo y para qué se define socio. Si se define de forma estricta, como se hace en contabilidad, para que un inversor sea considerado un tenedor de un titulo de patrimonio, se ha de cumplir entre otras condiciones, la de que el tenedor del título este expuesto a los riesgos y recompensas de la propiedad, es decir, que tenga un interés residual en la empresa, o lo que es lo mismo, que si la empresa gana dinero, al tenedor le llega. En la medida en que se haya fijado un precio fijo para la venta, o que no dependa de la evolución económica de la empresa, el tenedor, ya no es, desde el punto de vista económico, un “socio”. Sin embargo, si la operación se pacta a precio variable (por ejemplo, se liquidará la participación de un socio al valor razonable en el futuro de la participación), se podría argumentar que el vendedor sigue siendo socio hasta que se fije el precio.

Saludos cordiales

Enrique Villanueva,
Universidad Complutense de Madrid

8:28 AM  
Blogger Lina Marcela said...

Estimado Ignacio:

Me parece un caso muy interesante, ya que no solo se puede abordadar desde los cursos de Finanzas Corporativas, sino también en mi caso, desde el curso de Análisis Financiero, en el cual abordo los Problemas de Agencia y me parece un caso interesante para su discusión. Gracias por los aportes que haces para mejorar nuestros cursos.

Saludos,

Lina Marcela Cortés D.
Universidad EAFIT

11:37 AM  
Blogger Jorge Hernando said...

Ignacio:

Desde y hasta cuando una persona natural ó jurídica es socio ó accionista de una sociedad? Desde el punto de vista jurídico y contable, desde el momento en que es anotado en el libro de accionistas ó socios la novedad de compra ó venta. Pero en la vida real se ven casos muy diferentes, un ejemplo testaferrato. Considero que lo que hay aqui es un problema de la vida real donde al cerrar una operación de compra venta de una participación accionaria no se dejaron claramente establecidas las reglas de juego y no se aclararon los derechos y obligaciones de cada una de las partes, también se puede ver como un problema de tipo moral comercial, de buscar un mayor beneficio a lo pactado.


Saludos

Jorge H Osorio

1:55 PM  
Blogger Ivan Baene said...

Profesor:
Hago las siguientes observaciones para después contestar las preguntas planteadas.
Teniendo en cuenta que la empresa es una entidad jurídica independiente, ¿por qué razón el socio mayoritario va utilizar un bien que no es de su propiedad para comprar unas acciones las cuales el será el dueño de los dividendos? Lo único que se me ocurre es que el es el accionista mayoritario y tiene autonomía en la empresa (discutible desde el punto de vista legal). ¿Si fueran socios con la misma participación, podrán hacer lo mismo? No creo.
El socio B deja de ser accionista en el momento que reciba el pago total por sus acciones. En ese momento el socio A tiene que buscar los recursos para pagar la participación del socio B. Teniendo en cuenta que quedan dos socios en la empresa y que apalancará la operación con activos de la empresa, ¿debe el socio C tener una parte de las acciones del socio B? Una forma limpia que permita que solo el socio A sea el dueño de las acciones es mediante recursos propios o mediante deuda en cabeza del socio A. En ese orden de ideas, las acciones son compradas directamente por el socio A sin afectar el balance ni el flujo de caja de la empresa.
Mis respuestas a las preguntas planteadas son:
1. ¿Desde cuándo deja de ser socio B? Desde el momento que reciba el pago total por sus acciones y transfiera la titularidad de las mismas.
2. ¿El socio B sigue siendo socio después de firmado el acuerdo y puede reclamar ese 30% adicional sobre los pagos recibidos? Sigue siendo socio hasta que transfiera la titularidad de las acciones. EL socio A puede incumplir y el socio B acudir a otro comprador. Asi mismo, no puede reclamar el 30% adicional en razón a que hay un movimiento sobre la cuenta del activo de la empresa. Los recursos en efectivo son para el normal desarrollo de la empresa, para el cumplimiento de su objeto social. El socio A no puede tomar esos recursos para comprar las acciones del socio B.
El precio fijado debe contemplar el valor del patrimonio (hoy) mas el flujo futuro generado por las acciones en un tiempo especifico.
3. ¿Se puede ser socio de una firma con derechos sobre los activos, pero no con las obligaciones? NO. Actualmente hay muchos divorcios y separaciones maritales. La gente se casa con el derecho pero no con la obligación. Lo anterior no tiene sentido. ¿Como puede interpretar uno un balance y la generación de flujo de caja solo con el derecho (activos) pero no con la obligación (pasivos)? Imposible, a no ser que la empresa no cuente con pasivos. Uno resume la ecuación contable (Activo = Pasivo + Patrimonio) para entender lo anterior.

3. ¿El valor de la participación del socio B (3000) cambia dependiendo de quién pague? No. El precio es de 3000. Estamos vendiendo un derecho sobre el patrimonio (acción) de una empresa a recibir un flujo futuro (dividendos). El valor de 3000 incluye todo.
4. ¿La participación de un socio en el patrimonio lo hace acreedor a la misma participación en los activos? No. Hay que tener en cuenta el tipo de sociedad y los pasivos.
5.¿Deben los socios que se quedan con el resto del patrimonio perder 900? No. El precio de la accion fue tomando teniendo en cuenta el valor del patrimonio mas el flujo futuro generado. Para determinar el valor del patrimonio se tienen en cuenta el valor de los activos y pasivos. La venta de los activos es una operación contable. Cambio una cuenta por cobrar y un lote por efectivo para comprar unas acciones las cuales las contabilizo en inversiones. Las acciones deben ser repartidas por los socios A y C.

4:25 PM  
Blogger Ivan Baene said...

Yo conocí un caso en donde unos accionistas de una empresa A iban a comprar acciones a otros accionistas de la misma empresa. La operación que hicieron fue:

1. Determinar el precio de la acción contratando una banca de inversión.

2. Los accionistas compradores entregaron sus acciones en garantía en un fideicomiso y solicitaron un crédito para la compra de las otras acciones. El titular del crédito era el fideicomiso. Los accionistas compradores eran solidarios.

3. El fideicomiso recibía los recursos y pagaría el valor de la acción a los accionistas vendedores. Las acciones de los accionistas vendedores entrarían igualmente al fideicomiso como garantía.

4. La fuente de pago sería los dividendos que anualmente decretaban. En caso de default el fideicomiso usaría el fondo de reserva.

4:26 PM  
Blogger Ignacio Vélez said...

Copio textualmente la parte relacionada con el precio, del mensaje recibido del Dr. Rodolfo G. Papa de Buenos Aires, quien me ha pedido que incluya su respuesta en este blog. El límite de caracteres es de 4.096 caracteres (letras, números y espacios). Así lo hago. Es posible que el marco jurídico argentino difiera del colombiano.
"Estimado Ignacio:
Soy abogado corporativo y académico en mi país de origen (Argentina), con una larga experiencia profesional.

El primer aspecto a considerar en el caso, se sustenta en que la sociedad posee una entidad legal distinta y separada a la de sus dos socios (A y B, respectivamente).

Es decir que A y B, en su posición de accionistas, si bien detentan el manejo de la sociedad a través de su injerencia en sus órganos (directorio y asamblea), es la propia sociedad la dueña formal ante terceros del patrimonio dinámico que conforma el negocio en marcha con todos sus elementos esenciales (activos + trabajadores + pasivos), por lo cual, este es el primer aspecto a considerar respecto a una completa separación de ambos niveles en una estructura legal societaria.

Por lo cual, el primer principio a aplicar para la solución del caso, consiste en sostener que la sociedad (y sus activos) constituyen un “tercero”, respecto a la proyectada operación que sería realizada entre A y B.

Es así como A no podría pagar el precio por las acciones de B con activos de la propia compañía, sino única y exclusivamente con sus propios activos (dinero en efectivo o acciones pertenecientes a otra compañía, como los casos más comunes).


Una vez que A y B acuerden los términos esenciales de la operación de compra de las acciones, y B reciba el precio acordado, saldrá de la compañía como accionista y sólo conservará las acciones legales resultantes del contrato de compraventa que haya celebrado con A.

¿El valor del patrimonio sobre el cual se acordó el precio de venta de la participación de B cambia dependiendo de quién pague?

El valor del patrimonio de la compañía será único y deberá tomar como base el método de valuación económico-financiera que A y B hayan acordado para valuar el negocio en marcha de propiedad formal de la compañía y, que en definitiva, será la base del precio que deba pagar A por las acciones de B.

En la práctica esta labor profesional deberá quedar a cargo de las propias partes del negocio, o en su caso, sus asesores financieros.

La única alternativa posible –desde el punto de vista legal- por la cual la propia compañía adquiera las acciones de B sería a través de una recompra o rescate de tales acciones, cuyo pago será hecho con activos de la compañía, pero ante este escenario alternativo, con cualquier tipo de exclusión de una participación ni de A ni de sus activos.


Finalmente, la gran moraleja que me ha dejado la lectura de este caso, que además es el reflejo de una realidad muy habitual en países de nuestra región, que en definitiva, parecería ser lo que ha pasado aquí, es que las partes protagónicas de este negocio prescindieron de contar con un asesoramiento legal que, haya protegido sus intereses de la mejor y más eficiente forma posible.

Por lo cual, la enseñanza de este tipo de casos, tendría como objetivo aproximar la actual brecha existente entre los hombres de negocios y la internalización de principios jurídicos básicos necesarios para la estructuración de un emprendimiento.

En el caso que lo consideres pertinente, te autorizo a incluir estas reflexiones en tu blog.

Un cordial saludo y quedo a vuestra disposición.

Rodolfo G. Papa"

8:10 AM  
Blogger Ignacio Vélez said...

Este es un resumen del Dr. Papa.
El análisis y la consiguiente respuesta a los hechos del caso, máxime si reflejan una situación real, resulta a mi entender, desde una visión de práctica legal, interesantísima, por una serie de razones que detallaré a continuación, pero esencialmente, para poder enseñar a aquellos profesionales que no tienen un conocimiento legal básico, cómo funciona la dinámica del funcionamiento de una sociedad comercial, la cual constituye el vehículo legal más comúnmente utilizado para estructurar un emprendimiento, toda vez que posibilita a sus dueños reales (accionistas) limitar, como principio general, su exposición a responsabilidad patrimonial por hasta el monto del capital que decidan aportar a la sociedad creada con tales efectos.

El primer aspecto a considerar en el caso, se sustenta en que la sociedad posee una entidad legal distinta y separada a la de sus dos socios (A y B, respectivamente).

Es decir que A y B si bien detentan el manejo de la sociedad a través de su injerencia en sus órganos, es la propia sociedad la dueña formal ante terceros del patrimonio […] que conforma el negocio en marcha con todos sus elementos esenciales (activos + trabajadores + pasivos), por lo cual, este es el primer aspecto a considerar respecto a una completa separación de ambos niveles en una estructura legal societaria.

Por lo cual, […] la sociedad (y sus activos) constituyen un “tercero”, respecto a la […] operación que sería realizada entre A y B.

Es así como A no podría pagar el precio por las acciones de B con activos de la propia compañía, sino única y exclusivamente con sus propios activos […].

Un segundo aspecto esencial a analizar desde el punto de vista legal, reside en determinar qué es lo que transferirá B a A, como resultado de esta proyectada operación:

I. ¿B cederá exclusivamente su posición como accionista, con todos sus derechos políticos y económicos derivados de su participación social?, o bien, en una postura mucho más amplia,

II. ¿B no sólo cederá su participación equivalente a su tenencia accionaria de un 30% en el capital social de la sociedad, sino que, en forma indirecta, también estará vendiendo una participación proporcional a dicho porcentaje respecto al patrimonio subyacente de titularidad de la sociedad?

Lo afirmado anteriormente responde a las dos posturas doctrinarias y jurisprudenciales antagónicas sobre esta particular cuestión, aunque parecería que la realidad revela que la postura más amplia (puntualizada como II) debería prevalecer en la actualidad, porque en definitiva, el valor económico de la participación (indirecta) de B, será relevante en base al negocio dinámico cuyo dueño es la sociedad. De cualquier modo, esta postura debería quedar plasmada en forma expresa en los términos del contrato de transferencia que a tales fines celebren las dos partes del negocio objeto del caso, A como comprador y B como vendedor, respectivamente.

Sostengo que el caso planteado podría ser interesante para que sea presentado como una modalidad de enseñanza por varias razones. Primero, porque es un negocio muy común en la práctica de nuestro mercado. Además, los alumnos adquirirán conocimientos legales prácticos de cómo estructurar este tipo de operaciones, toda vez que existen una serie de etapas a cumplir para poder implementarlo con éxito (Carta de Intención + Due Diligence + Negociación del Contrato de Transferencia + Garantías post-cierre).

Finalmente, la gran moraleja que me ha dejado […] este caso, que además es el reflejo de una realidad muy habitual en países de nuestra región, que en definitiva, parecería ser lo que ha pasado aquí, es que las partes […] de este negocio prescindieron de contar con un asesoramiento legal que, haya protegido sus intereses de la mejor y más eficiente forma posible.

Rodolfo G. Papa

8:54 AM  
Blogger Miguel said...

Creo que para el correcto análisis, hay que aclarar algunos puntos:

1) En realidad no lo paga la empresa. Lo está pagando el socio A con un préstamo que le da la empresa (en dinero o en especies). Al asumir A el pasivo, la empresa registraría un crédito contra A. El volumen de activos no se modifica.

2) El socio no es dueño de los activos, solo del PN. Obviamente el PN tiene su contrapartida en el activo, y esto significa que es dueño de los activos que queden luego de pagar los pasivos. Al "llevarse a su casa" cualquier activo que corresponda a su parte del PN, en realidad se baja del activo y del PN (no sería realmente una compra venta). Esto significa que si le dan activos por 3.000, él es dueño del 100% de esos activos y no del 30%. Recibe los $3000 porque son de él, y se los lleva. No está dando nada a cambio (la contrapartida en el PN de esos 3000 son ahora 0 para la empresa).

En el caso que la empresa le comprara su parte, al pagarle con cualquier activo que tenga en realidad estará reduciendo su Activo contra su PN (o cambiando un activo por otro - efectivo contra acciones propias-). No veo donde el vendedor podría tener un punto para reclamar, ya que como bien señalás, su parte vale $3000 y no hay "creación de valor" en seleccionar la forma de pago. La diferencia de precio solo puede obedecer a alguna prima.

3) Yo creo que deja de ser socio desde que se formaliza la venta en la junta de socios, con valuación de las participaciones y precio cerrado.

12:45 PM  
Blogger Ignacio Vélez said...

Transcribo lo expresado por el profesor de la Universidad de Buenos Aires, Damian Marcos .
Estoy de acuerdo que una vez firmado el acuerdo de venta de la parte accionaria el socio B ya no tiene nada que reclamar de A, más que recibir los 3000. A lo puede sacar de la caja de su sociedad o de otro lado.
Lo que habría que aclarar a los alumnos es claramente lo que tú dices el socio no es el dueño del 100% de los activos, sino de la parte que no está financiada por terceros. Siempre a los alumnos le aclaro la partida doble A = P + PN.
La duda de los alumnos es tam bién la duda incorrecta de los empresarios en este tipo de operación.
Creo que es un lindo ejemplo para hacerles recordar a los alumnos la importancia de la partida doble, que en finanzas yo le digo Inversión (A) = Financiación Ajena (P) + Financiación Propia (PN). Eso es lo que les explico el día 1 de clase y lo repito el último día de clase, recordando que la materia les deja de mensaje que el Administrador Financiero debe trabajar sobre Dec Inversión (A) y Dec Financiación (P+PN).

4:31 AM  
Blogger Eduardo Lara said...

Mi querido Ignacio...

El tema entre teoría y realidad siempre ha sido debatido en más de un espacio académico. De antemano te digo que para el caso específico de las empresas un proyecto como la empresa de la cámara de comercio es lo más cercano en principio a lo en mi modo de ver hay que hacer. Una de las responsabilidades de la academia es avanzar en el pensamiento en cuanta locura se les ocurra a los investigadores. Sin embargo una sociedad que no convierte los avances de tecnología blanda en estructuras, cultura, procesos, arquetipos, imaginarios, tecnología dura, dinero...es una sociedad de Filósofos, no de empresarios. Creo que Japón es un magnífico ejemplo de eso. No se han ganado un premio nobel en economía, pero son medio dueños de medio mundo...De la U Javeriana salieron Ernesto Samper y Luis Carlos Galán! Falló la Universidad? En las universidades por ejemplo enseñan administración, pero más de la mitad de los egresados de tales facultades viven endeudados...la universidad no los pro´tegió del medio ambiente. Saben hacer negocios pero su vida no está bien administrada. Conocen economistas pobres?...Abogados ilegales deshonestos?...Gracias Dr por su tema y plática, gracias por despertar la inquietud.

9:50 AM  

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